El futuro es hoy

Hace unos días mi hija de 4 me preguntó «¿Qué es el futuro?». Obviamente lo intenté pero no creo haber respondido satisfactoriamente a su inquietud. Como adulto consciente de la importancia de las palabras preferí esperar y pensarlo un poco. Después de unos minutos, lo primero que dije fue algo como «es lo que aún no sucede» pero visto así, no suena para nada como algo útil para su curiosidad. Siento que me quedé súper corto.

La RAE y sus definiciones poco poéticas

Avanzamos unos metros y me puse a divagar mientras ella pedaleaba, pensando en la pandemia y la incertidumbre. Imaginé el futuro y vi vacunatorios y estadios a medio llenar. Nada catastrófico pero si condicionado y no muy emocionante. Que me mantenga positivo (en general) no quiere decir que no piense que todo valdrá verga. Tengo derecho, como todos. Y no pasa nada.

Elo aceleró y como andaba sin casco me preocupé de alguna caída, pero la pequeña se maneja bien. ¿Cómo sería su futuro? De pronto, algo me sacó de la banalidad (paja) mental. Puse mis pies en esa vereda y toda mi atención en la bici rosa con stickers de princesas. En el polar peludo para el frío de Santiago y en su mascarilla con animales. Me olvidé de la definición de futuro y me puse contento por el paseo, a pesar de la fase 2.

Elo en su bici con rueditas, pensando en el futuro.

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